Dos economistas que anteriormente trabajaron en la administración de Joe Biden lanzaron duras críticas contra el mercado de criptomonedas, poniendo en duda no solo las perspectivas de Bitcoin, sino también el futuro de otros grandes activos digitales, incluidos ETH, BNB, XRP, SOL y ADA.
Se trata de Ryan Cummings y Jared Bernstein, quienes formaron parte del Consejo de Asesores Económicos del expresidente de Estados Unidos. En un artículo publicado en The New York Times, sostuvieron que el propio concepto de las criptomonedas carece de sentido fundamental y que el respaldo político de Donald Trump no podrá cambiar la situación del sector.
Sus críticas se publicaron en un contexto de debilidad del mercado: en el momento de la publicación, Bitcoin cotizaba cerca de 67.000 dólares, aproximadamente un 47% por debajo del máximo histórico alcanzado en el otoño de 2025. En ese marco, volvió a intensificarse el debate público sobre la idea de que el mercado cripto podría estar acercándose a un colapso definitivo tras una serie de malas operaciones y una presión prolongada sobre el sector.
Por qué, según los autores, ni siquiera Trump puede “salvar” a las criptomonedas
La tesis central del artículo sostiene que la industria cripto se dirige hacia una crisis seria y que incluso un fuerte apoyo político no sería capaz de detener ese proceso. A juicio de los críticos, pese a la atención sin precedentes que la administración Trump ha brindado a los activos digitales, el mercado sigue enfrentando dificultades: debilidad de precios, pérdida de interés y un creciente desencanto incluso entre quienes antes apoyaban el sector.
Durante años, muchos defensores de la industria argumentaron que el crecimiento se veía frenado principalmente por la falta de una regulación favorable. Sin embargo, ahora que Estados Unidos cuenta con una administración con una postura notablemente más “pro-cripto”, esa teoría está siendo puesta a prueba en la práctica.
Bernstein y Cummings consideran que el problema de fondo no reside en la amenaza de una regulación estricta ni en las acciones del Estado como tal. En su opinión, el asunto más profundo es que una parte significativa de los activos digitales nunca tuvo una utilidad práctica clara ni un valor fundamental duradero, más allá del interés especulativo.
Señalan que el mercado vivió un repunte notable antes de las elecciones de 2024 y luego al inicio del segundo mandato presidencial de Trump. Pero ese impulso resultó limitado: pocos meses después, el crecimiento se estancó y el mercado volvió a quedar bajo presión.
Desde la perspectiva de los críticos, el exceso de favoritismo político no reforzó la legitimidad de las criptomonedas; al contrario, dejó aún más expuesta la vulnerabilidad interna del sector. Es decir, en vez de demostrar resiliencia, un entorno externo favorable habría revelado que el crecimiento sigue dependiendo en gran medida de expectativas, especulación y sentimiento, y no de una base de uso sólida y estable.
Hasta qué punto el mercado cripto depende realmente del apoyo político
Aun así, la idea de que el destino de las criptomonedas dependa por completo de un presidente concreto también es discutible. Bitcoin existe desde hace aproximadamente 17 años y, durante ese tiempo, ha atravesado repetidamente periodos de fuertes subidas, desplomes, críticas públicas y nuevas olas de escepticismo.
Donald Trump ha declarado en varias ocasiones su apoyo a las criptomonedas y ha intentado asociar su figura con el sector. No obstante, los críticos sostienen que esas acciones pueden haber ayudado al mercado y, al mismo tiempo, haber dañado su reputación, especialmente en medio de acusaciones de influencia política excesiva, declaraciones ruidosas y sospechas de intentos de manipular el sentimiento del mercado.
Por otro lado, no se puede afirmar de manera inequívoca que Trump determine por sí solo el rumbo del mercado cripto. En el mismo sentido, tampoco puede decirse que Biden haya logrado frenar su crecimiento, pese a una postura significativamente más dura y menos favorable hacia la industria. El sector cripto continuó desarrollándose incluso en un entorno regulatorio adverso, atrayendo nuevos usuarios a pesar de escándalos, quiebras y alta volatilidad.
Por eso, muchos participantes del mercado creen que la industria tiene su propia trayectoria de crecimiento que no puede reducirse únicamente a la retórica política. La postura del Estado puede acelerar o ralentizar ciertos procesos, pero no siempre define la dirección fundamental de todo el sector.
Por qué las declaraciones sobre la “muerte de las criptos” no deben tomarse al pie de la letra
La historia de los activos digitales ha mostrado repetidamente que las afirmaciones dramáticas sobre el “fin” de las criptomonedas aparecen en casi cada gran ciclo bajista. Según el rastreador Bitcoin is Dead, Bitcoin ha sido declarado “muerto” más de 479 veces, incluidas numerosas declaraciones en 2025 y 2026.
Este dato, por sí solo, no demuestra que el mercado vaya a recuperarse rápidamente. Sin embargo, deja claro otra cosa: los pronósticos categóricos sobre el colapso total de las criptomonedas suelen ser excesivamente emocionales y no siempre resisten la prueba del tiempo.
Incluso durante periodos de caídas profundas, el mercado de activos digitales ha mantenido su capacidad de adaptarse, reestructurarse y atraer nuevas audiencias. Esto no elimina los riesgos, la alta volatilidad ni las debilidades estructurales del sector, pero tampoco permite afirmar con certeza que la industria haya perdido su posibilidad de seguir desarrollándose.
Puntos clave del artículo
| Tema | Postura de los críticos | Contexto del mercado |
|---|---|---|
| Valor fundamental de las criptomonedas | Sostienen que los activos digitales no tienen una utilidad práctica sostenible fuera de la especulación. | El mercado aún depende en gran medida de expectativas, narrativa y demanda de los participantes. |
| Papel de Trump | Incluso el apoyo político activo no puede frenar la caída del sector. | El apoyo político puede influir en el sentimiento, pero no siempre determina la trayectoria de largo plazo. |
| Regulación | El problema no es solo regulatorio: es el propio modelo del mercado cripto. | Incluso con un entorno más favorable, persisten la volatilidad y las crisis de confianza. |
| Estado actual de BTC | Ven la caída desde el máximo histórico como señal de debilidad sistémica. | Históricamente, las correcciones profundas no han sido inusuales en Bitcoin. |
| Pronóstico de “muerte” del cripto | Creen que el mercado se dirige a un colapso a corto plazo. | Bitcoin ha sido declarado “muerto” cientos de veces, y aun así el mercado ha seguido existiendo y adaptándose. |
Conclusión
Las críticas actuales de exasesores económicos de Biden reflejan no solo escepticismo hacia monedas concretas, sino un debate más amplio sobre si las criptomonedas tienen un soporte fundamental real más allá de la demanda especulativa. Su postura es especialmente dura: en su opinión, incluso con una retórica política favorable, el mercado sigue siendo vulnerable y carece de resiliencia interna.
Al mismo tiempo, el mercado cripto ya ha atravesado en varias ocasiones olas similares de críticas y predicciones sobre su desaparición. Por ello, cualquier afirmación sobre un “colapso final” del sector debería tomarse con cautela. Las criptomonedas siguen siendo un segmento de alto riesgo y controvertido, pero la historia muestra que los “entierros prematuros” de este mercado ocurren con frecuencia.
Este material se proporciona únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento financiero, de inversión ni de ningún otro tipo. Invertir en criptoactivos y operar con ellos implica riesgo de pérdidas financieras.