A partir de 2025, toda operación con activos digitales debe reflejarse en tu declaración. Para los residentes rige una tasa del 13% de IRPF, y la base imponible se calcula por cada transacción individual, no por el total anual. La autoridad tributaria recibe datos de los exchanges y casas de cambio rusos y puede contrastarlos con tu declaración.
1) Qué es imponible y qué no lo es
Son hechos imponibles: la venta por fiat; el cambio cripto→cripto (es una enajenación del activo que entregas, valorado al precio de mercado en la fecha de la operación); el pago de bienes y servicios con cripto (se trata como una venta al tipo de cambio del pago); así como los ingresos por minería, staking y airdrops, que se reconocen cuando los tokens se abonan a su valor de mercado. El resultado financiero en derivados se reconoce al cerrar la posición e incluye comisiones/financiación.
No constituyen hecho imponible las transferencias entre tus propias billeteras (debes poder acreditar la titularidad de ambas direcciones) ni la simple compra con fiat sin enajenación posterior.
Matiz clave: la base se calcula por transacción, así que no puedes “compensarlo todo de una vez”; registra el tipo de cambio y la hora de cada operación.
2) Deducciones y gastos documentados: tu principal palanca
Es posible reducir significativamente la base imponible si cuentas con documentos que acrediten los costes. Son deducibles las comisiones de exchange y de red, los spreads y las comisiones de depósito/retiro; y, para minería, electricidad, equipos, hosting/reparaciones y software (todo ello con justificantes).
Se aplica una deducción estándar de 250 000 ₽ anuales a los ingresos de operaciones con activos digitales: si tus ingresos no superan ese umbral, puede que no adeudes impuesto.
También existe la deducción por inversión: los ingresos por vender criptomoneda que hayas mantenido durante más de 3 años pueden estar exentos de impuesto, siempre que puedas demostrar la fecha de compra, el volumen y la titularidad continuada.
Las pérdidas dentro del período reducen la base global, por lo que es crítico casar correctamente los lotes y llevar el control de comisiones.
3) Registro sin dolor: cómo organizarlo
Define de antemano un método de contabilidad por lotes y síguelo de forma consistente: anota fecha/hora, activo, cantidad, precio, comisión, txid/ID y la fuente del tipo de cambio. Lo ideal es usar herramientas de contabilidad fiscal/portfolio (API/CSV de exchanges, informes por lotes y comisiones, exportaciones para la declaración). Si tienes pocas operaciones, Excel/Google Sheets es suficiente, pero conserva la documentación primaria: facturas de electricidad/equipos, recibos, extractos bancarios e informes del exchange. Realiza una conciliación trimestral de ganancias/pérdidas para reducir errores al cierre del año.
Consejo práctico: vincula cada justificante de gasto a una transacción concreta (ID/txid y fecha) y registra el tipo de cambio en el momento de la operación.
4) Plazos y responsabilidad: no los pases por alto
Para 2025, la declaración debe presentarse antes del 30 de abril de 2026 y el impuesto debe pagarse antes del 15 de julio de 2026. Si solo compraste y no enajenaste activos (sin ventas, canjes ni pagos con cripto), por lo general no se requiere presentar declaración.
El impago conlleva una multa del 20% de la deuda y, si hay dolo, del 40%; puede producirse un bloqueo temporal de cuentas bancarias durante la revisión y, para importes elevados, responsabilidad penal. Reduce riesgos con presentación oportuna, documentación de respaldo completa y respuestas rápidas a los requerimientos de la autoridad tributaria.
5) Optimización práctica (legal)
Planifica eficazmente tus operaciones: cierra posiciones con pérdidas en períodos con ganancias para reducir la base. Para activos con horizonte de más de 3 años, usa una billetera “de largo plazo” separada: así es más fácil acreditar el periodo de tenencia al solicitar la deducción por inversión. Trata siempre las comisiones como gasto al nivel de la transacción específica. Recuerda que cripto→bienes/servicios = venta: antes de un pago grande con cripto, evalúa el impacto fiscal: a veces conviene vender a fiat primero y aplicar deducciones. Las operaciones en exchanges extranjeros y en DeFi también deben declararse: convierte a ₽ al tipo de la fecha de la transacción y guarda la historia exportada y los txid. Y, sobre todo: las transferencias entre tus propias direcciones no son hechos imponibles, pero conserva la prueba de titularidad de ambas billeteras.
Descargo de responsabilidad: este material es de carácter general y no sustituye el asesoramiento individual. Consulta la normativa y criterios más recientes de la autoridad tributaria y ten en cuenta la especificidad de tus operaciones, especialmente en plataformas extranjeras y en DeFi.